sábado, 22 de enero de 2022

TALLER DE COMPOSTAJE. CONSTRUYENDO UNA COMPOSTADORA.

Taller de compostaje
El pasado martes 18 de enero tuvimos un taller de compostaje con Agustina y Aurora, de la Red de Huertos Escolares.

Tenemos una compostadora desde hace cuatro años, y el propósito del taller era retomar la actividad de realización de compost en el colegio. Con los alumnos de 6º de Primaria estuvimos aprendiendo qué es el compost y cómo se puede hacer compost en el colegio con los restos del jardín y los restos de fruta ede los desayunos y comidas. 

Además de aprender sobre el compostaje, aprovechamos el taller para construir otra compostadora con palets en una zona del huerto. Los alumnos trabajaron bastante y aprendieron y disfrutaron.

La compostera

¿Qué es el compost? ¿Qué debe tenerse en cuenta para hacer el compost de manera casera? ¿Qué residuos pueden usarse para la elaboración del compost? ¿Cómo se puede construir una compostera? Intentaré dar respuesta a estas preguntas.

El compost.

compostera
El compost es el producto que se obtiene por la descomposición biológica aeróbica (con presencia de oxígeno) de residuos orgánicos. Es una imitación del proceso natural por el que se forma el humus en el medio natural. 
aprendiendo a compostar
Los residuos orgánicos que vamos a utilizar para realizar el compost son los residuos vegetales que obtenemos en el jardín o en la casa; hojas caídas, restos de la poda, hierba cortada, restos de fruta y verdura principalmente. Los residuos animales no se emplean en la realización del compost porque pueden contener sustancias patógenas que no se van a desactivar con el proceso de formación del compost.


Proceso de compostaje.

El proceso de descomposición para la formación del compost debe realizarse bajo unas determinadas condiciones de temperatura, humedad y aireación, para que se puedan realizar los procesos de fermentación y maduración.

termómetro de compostera
En un primer momento intervienen microorganismos descomponedores, bacterias y hongos, que en el proceso van a ir elevando la temperatura; desde la temperatura ambiente puede llegar hasta los 70º C. El proceso normalmente durará varios meses.

Para que el proceso se realice de manera correcta es necesaria la presencia de oxígeno, por lo que debe irse volteando el montón de residuos; para las composteras escolares existe un volteador en forma de espiral que permite ir dando la vuelta al montón. Un termómetro de compostera nos permite ir controlando la temperatura.

El grado de humedad (entre el 30% y el 65% como valores adecuados) permitirá que el proceso de descomposición se active o se paralice. Cuando se nota el montón seco debe mojarse, sin que quede chorreante de agua.

El montón de residuos en proceso de compostaje debe taparse para conservar el calor que se genera en la descomposición y evitar que se empape demasiado con las posibles lluvias.

recogida de residuos

Materiales para realizar el compost.

El principio fundamental que hay que seguir para realizar el compost es guardar la proporción adecuada entre el Carbono (C) y el Nitrógeno (N) en los materiales que vamos a emplear.

La proporción óptima entre el C/N es de 30:1, si tenemos en cuenta que los restos secos, también llamados marrones, ramas, hojas secas, tienen mayor proporción de carbono; y que  los productos húmedos, también llamados verdes, tienen menor proporción de carbono; debemos combinar ambos tipos de materiales, habitualmente se suele hacer en forma de capas superpuestas (el Manual de Compostaje de Amigos de la Tierra recomienda la proporción de 2/1 a favor del material húmedo).

El exceso de humedad suele llevar la formación de amoniaco y por lo tanto mal olor. Por el contrario la ausencia de humedad provoca la paralización de los procesos de descomposición. El control periódico del montón de materiales con permitirá ir regulando el proceso, añadiendo agua o material seco según convenga, siendo conveniente que la primera y la última capa sea siempre de material seco, así mitigaremos el posible mal olor y la presencia de moscas.

cribado del compost

Material seco o marrón: césped y hojas secas, ramitas, restos de poda, hierba seca, papel o cartón sin tinta.

Material húmedo o verde: restos de fruta y verdura, posos de café e infusiones, cáscaras de huevo.

Todo el material debe estar lo más troceado o triturado posible.

Cuando se ha detenido la descomposición de materiales y la temperatura a disminuido a la temperatura ambiente y se observa el material degradado se puede decir que ya tenemos listo el compost. El último proceso consistirá en el cribado del compost para seleccionar el compost más fino para utilizarlo en el huerto o el jardín.

Base de la compostera

Construcción de una compostadora.

Aunque ya disponíamos de una compostadora plástica, hemos construido otra en un rincón del huerto para aprovechar mejor todos los residuos que genera el huerto escolar; para la construcción hemos utilizado unos palés que teníamos guardados de otras actividades.

Una vez seleccionado el lugar más adecuado, un ricón en la parte superior del huerto, abrigado por una pared y que es una zona que no es adecuada para la siembra, procedemos a la construcción de la compostadora.

colocación del fondo
Primero colocamos sobre el suelo un palé, servirá de base y aireación, a la vez que permite un cierto intercambio con el suelo de tierra, lo que propiciará la presencia de lombrices y otros organismos descomponedores.
ensamblando el fondo

Uno de los laterales será una pared de ladrillo, por lo que colocamos otros dos palés , uno en el fondo y otro en un lateral, para hacer así la caja principal; en el frente colocamos unos listones entre dos palos guía, lo que nos permitirá retirarlos cuando queramos trabajar más cómodamente en el montón, para voltearlo o sacar compost.

colocando el lateral

preparando el frontal
Iniciamos la fabricación del futuro compost con una capa de materiales secos, en días sucesivos iremos añadiendo capa y colocaremos una lona encima para cubrir el montón de residuos.

Las ranuras que quedan entre los listones que forman los palés servirán para mantener oxigenada el montón de residuos, ya que no debemos olvidar que la formación de compost es una descomposición aeróbica.

colocación del frontal
Otros años hemos organizado patrullas de alumnos voluntarios para la realización de compost, limpieza y cuidado de las zonas verdes y observación de los procesos y elementos naturales. Estas patrullas verdes han tenido una gran aceptación entre la mayoría de los alumnos.

También la realización de este taller y la construcción de la compostadoira ha resultado muy satisfactoria para los alumnos de 6º.

Compostera de palés.
Una vez al mes contaremos con la presencia de Agustina y Aurora para la realización de actividades en el huerto.



jueves, 30 de diciembre de 2021

CLASIFICACIÓN DE PLANTAS SEGÚN DIVERSOS CRITERIOS


Flores de temporada
Clasificar las plantas por grupos botánicos nos permite agrupar las plantas por características similares que en muchos casos nos van a servir para conocer cual es su hábitat más idóneo y por lo tanto cómo debemos cuidarlas y utilizarlas mejor en la decoración y en los usos alimentarios o medicinales.

Clasificación botánica

En una primera división tenemos las plantas que se reproducen por esporas, musgos (briofitas) y helechos (pteridofitas); y las que se reproducen por semillas, con la semilla desnuda (gimnospermas) y con las semillas en un fruto (angiospermas).

En esta entrada me voy a ocupar de las plantas que se reproducen por semilla.

Gimnospermas

Las gimnospermas (semilla desnuda) no tienen flor verdadera, sino unos conos donde se contienen el polen y el óvulo, y se fecundan sobre todo con ayuda del viento. Son plantas muy antiguas, la mayoría de ellas tienen hojas en forma de escamas o de aguja y suelen ser de hoja perenne. La mayoría son árboles de gran tamaño, aunque hay algún arbusto.

Pino, gimnosperma.
Las gimnospermas más conocidas son los pinos, cipreses, cedros, abetos, tejos, enebros, ginkgo biloba, araucaria.

Ciprés, gimnosperma.
Las gimnospermas en su medio natural son más habituales en climas fríos y climas de montaña, pero se adaptan bien a los climas templados. Se utilizan mucho en parques y jardines, y algunas variedades de cipreses se utilizan mucho como setos de separación y ocultamiento. En terrazas sólo las podremos tener en variedades enanas.

Son árboles que se adaptan mal a los cambios, por lo que es difícil que vuelvan a agarrar después de un trasplante, y el cambio debe hacerse conservando la mayor cantidad de tierra posible alrededor de sus raíces.

Angiospermas

Las angiospermas (semilla en fruto) tienen flor verdadera. Son la mayoría de las variedades de plantas, y tienen todos los aspectos posibles, hierbas, arbustos y árboles; pueden ser anuales, bianuales o perennes; pueden ser de hoja caduca o perenne; hay diferentes variedades para cada clima.

Estas plantas se dividen en dos clases, monocotiledóneas (un cotiledón en la semilla) y dicotiledóneas (dos cotiledones en la semilla). Al germinar aparecerán una o dos hojas de la tierra.

Esta diferencia dará lugar a dos clases de plantas.

Monocotiledóneas 

La mayoría son herbáceas, aunque hay algunas de gran tamaño, como las palmeras. Sus raíces son de tipo adventicio, brotan de la base del tallo y no tienen una raíz principal, sino en forma de haz y no profundizan demasiado. No tienen un verdadero tronco y las hojas tienen la nervadura paralela.

Aparte de las palmeras, las monocotiledóneas suelen ser de pequeño tamaño. 

Muchas de ellas presentan una flor muy vistosa por lo que se cultivan en jardinería por la belleza de sus flores; orquídeas, lirios, crocus, jacintos, tulipanes, la mayoría de las plantas con bulbo son monocotiledóneas.

Plantas recién germinadas
Otro grupo importante son las que tienen una utilidad alimenticia, cereales, ajo, cebolla, puerro.

Dentro de este grupo vemos que hay muchas plantas muy adecuadas para la plantación en casa, tanto en un pequeño jardín como en maceta en terraza o en interior.

Dicotiledóneas

melocotonero
Son la mayor variedad de plantas existentes. Presentan dos hojas al germinar la semilla, tienen una raíz principal de la que van saliendo raíces secundarias, tienen un verdadero tallo.


La diversidad de plantas es muy grande y no se pueden establecer reglas generales de cuidados. Se agrupan en subclases y familias. Las familias sí suelen presentar rasgos comunes que son útiles para su cultivo. Se considera que hay más de 350 familias dentro de este grupo con casi 200.000 especies diferentes.

Como ejemplo tenemos las hortalizas, que se agrupan en nueve familias importantes.

Girasol
Cucurbitáceas:
Calabaza, calabacín, melón, pepino, sandía.
Familia cucurbitácea.

Solanáceas.
Berenjena, patata, pimiento, tomate.
Familia solanáceas.

Leguminosas:
Garbanzo, guisantes, habas, judías.
Familia leguminosas.

Quenopodiáceas.
Acelgas, espinacas, remolacha.

Compuestas:
Achicoria, alcachofa, endivia, escarola, girasol, lechuga.

Crucíferas:
Berenjena

Berza, brócoli, col de Milán, coles de Bruselas, coliflor, colinabo, colirrábano, lombarda, nabos, rábanos, repollo.

Umbelíferas:
Apio, chirivía, perejil, zanahoria.

Liliáceas.
Ajo, cebolla, cebollino, puerro.

Gramíneas:
Maíz.



Otras clasificaciones

Plantas de interior

Entendemos como plantas de interior aquellas que no requieren sol directo y se adaptan bien a un ambiente interior de vivienda en el que puede haber menos cantidad de luz, una temperatura más suave, sin tantas diferencias como en el exterior.

Muchas de la plantas que reúnen estas características son plantas de origen tropical, que se cultivan por la belleza de sus hojas, su colorido y buen tamaño; lña mayoría de ellas no van a florecer, ya que no se dan las condiciones idóneas para la floración, pero sí van a tener un buen desarrollo de sus hojas y algunas brácteas de divewrsos colores que dan a la planta una gran vistosidad. Son fáciles de cultivar, siendo el exceso de riego la mayor causa de muerte de estas plantas.

La mayoría de ellas deberán colocarse en un lugar luminoso, pero sin sol directo; situado en un lugar libre de corrientes de aire y no demasiado cerca de un radiador; como la mayoría de las plantas debe tener la tierra suelta, no apelmazada, que permita la respiración de las raíces; se debe abonar con regularidad; y el riego debe ser moderado, no permitiendo el encharcamiento prolongado; si colocamos un plato debajo de la maceta debemos quitar el agua sobrante después del riego.

Plantas trepadoras

Las plantas trepadoras producen tallos largos y muchas de ellas tienen zarcillos con los que se agarran a las vallas y paredes; en muchos casos es conveniente ponerle guías para dirigir su crecimiento.

Son muy utilizadas para decorar paredes y vallas, producir sombra en pérgolas. Jazmín, glicinia, madreselva, buganvilla, parras, rosales, pasionaria, pueden adornar cualquier terraza o jardín. Pueden ser ser de hoja perenne o caduca, según el efecto que queramos tener.

Clavelín
Plantas de temporada.

Pensamiento
Muchas de las plantas grandes son perennes, viven durante muchos años, pero muchas de las plantas que usamos en la terraza y jardín para decorar son anuales o bianuales, cuando pasa su floración mueren.

Estas plantas, que suelen ser de menor tamaño, tipo herbáceo o de tallo verde, suelen tener una abundante y vistosa floración, la inmensa mayoría requiere estar al exterior, a pleno sol o con sol y sombra; en cualquier caso necesita de algunos periodos de sol para tener la floración.

Cosmos
Petunias, primaveras, zinnias, cosmos, begonias, crisantemos, margaritas, caléndulas, son algunas de las plantas de temporada cultivadas por la belleza de sus flores.
Zinnias



sábado, 4 de diciembre de 2021

REPRODUCIR LAS PLANTAS. SEMILLAS, ESQUEJES, BULBOS, RIZOMAS. (Segunda parte)

 Reproducción asexual de las plantas

esquejes de romero

Además de la reproducción por semillas, las plantas se pueden reproducir de manera asexual, es decir, no necesita de la intervención de dos células sexuales que se combinen, sino que se produce una planta nueva a partir de una parte de una planta ya existente. Como la nueva planta procede de un único individuo, tendrá exactamente las mismas características de la planta de la que procede.

Este sistema de reproducción requiere menos gasto energético a la planta que la produce, pero perpetúa los defectos que pueda tener ésta. Para las plantas es un método sencillo de reproducirse, pero no obtiene beneficios de adaptación y mejora.

Las formas más comunes de reproducción asexual son los esquejes, acodos, bulbos, rizomas, 

Esquejes.

esqueje semileñoso de romero
esqueje de romero
Un esqueje es un trozo de una planta (tallo, hoja o raíz) que se separa de ella y así se obtiene una nueva planta.

El esqueje más habitual es el de tallo. Puede ser un tallo verde, semileñoso o leñoso, según el grado de flexibilidad del mismo; se realizan tanto de plantas de hoja caducas como perenne. Las variantes son múltiples, y no todas las plantas admiten fácilmente la reproducción por esqueje. El tipo de planta más habitual para realizar los esquejes son plantas en mata y arbustivas.

Obtención de esquejes.
Esqueje de madreselva

Aunque es diversa la forma del esqueje, podemos dar como líneas generales las siguientes:

  • Los esquejes de tallo verde se suelen realizar mejor a finales del invierno y en primavera; los semileñosos y leñosos a finales del verano y en otoño.
  • Se cotan ramitas sanas y vigorosas, con varios nudos (zonas de inserción de hojas o yemas), de un tamaño de unos 15 cm.
  • Esqueje en tierra
    Se quitan las hojas dejando las dos últimas (en el romero y plantas similares se quitan las hojas de la mitad inferior de la ramita) y se corta la punta superior de la ramita para cortar el crecimiento y concentrar las enzimas en el desarrollo de las raíces.
  • La parte inferior se impregna con hormonas de enraizamiento (de venta en viveros y tiendas especializadas)
    Esqueje protegido
  • Se introduce entre la mitad y los dos tercios de la ramita en tierra. También se puede introducir en agua la ramita durante dos semanas para favorecer la formación de raíces.
  • Se mantiene la tierra del esqueje húmeda, al principio puede cubrirse con una bolsa de plástico para conservar mejor la humedad y una temperatura moderada.

  • Los esquejes de otoño se pueden trasplantar al luga definitivo en la siguiente primavera.

Rizomas

Rizoma y rañices del faso té

Los rizomas son tallos subterráneos horizontales, pueden ser de diversos tamaños. Algunas plantas que presentan rizomas son el jengibre, la dalia, la grama, la menta o el falso té. 
El rizoma sirve como reserva de nutrientes para superar épocas de climatología adversa; cuando llega el invierno, el tallo aéreo y las hojas de la planta desaparecen mientras que bajo tierra queda el rizoma a la espera de que llegue el momento adecuado para volver a germinar. El tallo subterráneo se va extendiendo y brota la planta en diversos lugares, por lo que termina invadiendo el terreno. A partir de una pequeña mata de falso té puedes tener en un par de temporadas el jardín completamente invadido.

Los rizomas grandes se pueden dividir para multiplicar las plantas.

crocus a partir de bulbo
Bulbos

Al igual que los rizomas, los bulbos son tallos engrosados que crecen bajo tierra y actúan como reservas de nutrientes para la planta. 

Cuando la planta pierde las hojas y la flor, el bulbo permanece en el interior de la tierra esperando el momento adecuado para volver a desarrollarse.

Bulbo de cebolla

La cebolla, el crocus, el azafrán, el tulipán entre otros desarrollan bulbos y pueden cultivarse por tanto a través de ellos.

Los bulbos y los rizomas se pueden desenterrar cuando se ha terminado la floración y guardarse el lugar fresco y seco para volver a sembrarlo en la temporada siguiente; también pueden dejarse en el terreno hasta la siguiente floración.

sábado, 6 de noviembre de 2021

REPRODUCIR LAS PLANTAS. SEMILLAS, ESQUEJES, BULBOS, RIZOMAS. (Primera parte)

Plantones a partir de semillas.
Entre las plantas ornamentales, de huerto y aromáticas, la reproducción se realiza o bien sexualmente por semillas o asexualmente por esquejes, bulbos, rizomas, estolones.

Reproducción sexual.

En la reproducción sexual intervienen dos células, una masculina (polen) y otra femenina (ovario), que pueden estar en dos flores diferentes de la misma planta o en dos plantas diferentes.
Una vez fecundada la flor, puede formarse un fruto que contiene las semillas o bien se producen las semillas directamente.
La reproducción sexual presenta como ventaja el que se produce una combinación de caracteres de dos plantas diferente que posibilita el que los caracteres dominantes se impongan y poder mejorar las cualidades de la planta. Presenta como inconveniente el que supone un importante gasto de energía en la producción del fruto y el proceso de germinación.

Las semillas

Maceta como semillero
macetas como semillero
Las semillas son cuerpos vivos que permanecen en estado latente (dormición) hasta que se dan las condiciones adecuadas para su germinación. La mayoría de las semillas permanecen "vivas" un tiempo que oscila entre 2 y 5 años, según la especie. Las semillas envasadas tienen marcada la fecha de envasado y de vigencia en el envoltorio.
Las semillas pueden sembrarse en semilleros para luego trasplantar al lugar donde crecerá definitivamente, o directamente en la tierra. 

Condiciones y proceso de germinación.

Para que germine una semilla se necesita humedad, una temperatura adecuada, que varía según la especie de planta, una cantidad de horas de luz (fotoperiodo) y algún elemento como el nitrato que se encuentra en el suelo.

Sobre de semillas de acelgas
Sobre de semillas de acelgas
Las semillas disponen de unos inhibidores, regulados por una hormona, que bloquea el desarrollo de la semilla. Si ya se ha alcanzado una época con el fotoperiodo adecuado (número de horas de luz diarias), y la temperatura está entre los márgenes adecuados para esa determinada semilla, cuando encuentre las condiciones de humedad necesaria, comenzará el periodo de germinación; se rompe la capa externa y brotan las primeras raíces y el brote que saldrá al exterior que dará lugar al tallo y a las primeras hojas.

La mayoría de las plantas, aunque producen sus semillas al final del verano, no van a encontrar el momento adecuado para germinar hasta finales del invierno o principios de primavera. Mientras tanto las semillas permanecen en estado de dormición. Las semillas que compramos ya vienen adecuadamente protegidas; las que recogemos nosotros debemos guardarlas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Bien conservadas permanecen activas entre tres y cinco años.

Gracias a los semilleros podemos adelantar el nacimiento en el tiempo de las plantas de huerto y las plantas ornamentales; además aumentamos el rendimiento de las semillas, ya que al controlar las condiciones, podemos darle las condiciones más favorables y que germinen con éxito mayor proporción de semillas.

Semilleros en cajas
Semilleros en cajas

Recipientes y tierra para semilleros.

Para adelantar el tiempo colocamos el semillero en el interior, así con una buena temperatura y controlando la humedad podemos conseguir que en menos de una semana aparezcan los primeros brotes.

Semillero en una garrafa
Semillero en una garrafa
Como recipiente para nuestros semilleros podemos utilizar cualquier bandeja (no necesita mucha profundidad) que disponga de una salida de agua. Existen bandejas específicas para semilleros, pero podemos usar macetas pequeñas, envases de yogur, bandejas de galletas, bandejas de poliespan , teniendo en cuenta que debemos hacer agujeros en el fondo para que pueda salir el excedente de agua después del riego.

Como tierra podemos usar sustrato universal normal, aunque venden un sustrato especial para semilleros, el normal da buenos resultados; sí es importante que sea un sustrato nuevo, que no tenga semillas de otras hierbas que hagan competencia a las semillas que vayamos a sembrar.

A lo largo de febrero, para que podamos tener ya los plantones preparados para el trasplante entre marzo y abril, es un buen momento para empezar los semilleros para el huerto.

Depositar las semillas
Depositar las semillas

Proceso de siembra

  • Rellenamos la bandeja de siembra con sustrato universal, sin rellenarlo todo.
  • Humedecemos el sustrato.
  • Distribuimos las semillas sobre el sustrato, según el tamaño de la semilla normalmente deberán estar más o menos separadas. Cuando hacemos la siembra con los niños, podemos poner una hoja agujereada como plantilla de siembra.
    Cubrimos con sustrato
    Cubrimos con sustrato

  • Cubrimos las semillas con sustrato. según el tamaño de la semilla, entre 1 y 5 milímetros.

  • Humedecemos la tierra nuevamente. Cuando reguemos debemos asegurarnos que toda la tierra quede mojada; debemos tener cuidado cuando se riega con pulverizador, ya que a veces sólo se humedece la capa superficial y se seca enseguida.
  • Semillas germinando
    Semillas germinando
    Cubrimos la bandeja con un plástico trasparente para mantener la humedad y aumentar la temperatura; diariamente revisaremos el grado de humedad retirando el plástico, volviéndolo a colocar hasta que aparezcan los brotes.
  • Colocamos la bandeja en un lugar resguardado, con buena iluminación y si es posible con una temperatura entre 15 y 25 grados. Si no se alcanza esa temperatura las semillas pueden tardar más tiempo en germinar, pero cuando se llegue a la temperatura adecuada germinarán.
  • Es importante que la tierra no se quede encharcada (yo coloco las bandejas sobre piedras o arena para que se filtre el agua sobrante) y que no se seque; si ya se ha activado la germinación de las semillas, un periodo de sequedad provocará la muerte de la semilla o de la plántula recién nacida.
    Sembrando con una plantilla
    Sembrando con una plantilla

 Una vez nacidas las nuevas plantas, cuando tienen dos o tres pares de hojas, es el momento adecuado de trasplantar.

coger la planta con cuidado
trasplante con tierra

El trasplante es como el de cualquier cambio de maceta: preparamos el recipiente definitivo, lo llenamos con sustrato universal, lo humedecemos, trasladamos el plantón con la mayor cantidad posible de tierra procurando no dañar las raíces, rellenamos con sustrato y regamos. Aunque hay plantas que admiten el trasplante con la raíz desnuda si no está uno seguro mejor llevar la tierra en la raíz,

Plantas para los semilleros

El trasplante es un proceso que supone una ruptura en las condiciones que rodean a la planta y no todas lo superan igual, por lo que hay algunas plantas que pueden sembrarse sus semillas en semillero y hacer después el trasplante y otras que no., que debemos sembrarlas directamente en el lugar definitivo del terreno.

trasplantar hortalizas a una maceta
trasplantar a una maceta

En el caso de plantas ornamentales, las que no admitan el trasplante las sembraremos directamente en la maceta donde vaya a vivir.
En los envases de las semillas viene indicado para cada planta si puede sembrarse en semillero o en siembra directa.

Siembra de semillas
Siembra de semillas

Las plantas de huerto podemos clasificarlas según toleran el trasplante en:
  • Lo toleran muy bien y es conveniente sembrar en semillero: cebolla, puerro, tomate, pimiento, berenjena, lechuga, escarola, acelgas, espinacas, apio, hinojo, repollo, lombarda, coliflor, coles de bruselas.
  • Admiten el trasplante, y por lo tanto se pueden sembrar tanto en semillero como en el terreno son: cilantro, comino, albahaca, romero, lavanda, calabaza, calabacín, pepino, melón, sandía, clavel, petunia, capuchina, dalia, zinnia, tagete.
  • No lo toleran bien y son más adecuadas para la siembra directa en el terreno; garbanzos, guisantes, habas, judías, maíz, nabos, patata, perejil, rábano, remolacha, zanahorias.

viernes, 15 de octubre de 2021

EL CUIDADO DE LAS PLANTAS. TIERRA, AGUA, AIRE, FUEGO.

Plantas en flor.
Las plantas, como todo ser vivo, ya sean ornamentales o de huerto, desarrollan unas funciones vitales cuyo funcionamiento es conveniente conocer para saber cuidarlas.

En esta entrada veremos los elementos que intervienen en la nutrición de la planta, cómo fabrica su propio alimento, cómo obtiene la energía para su crecimiento y desarrollo y cómo obtiene los elementos para llevar adelante todas sus funciones.

Las plantas, al no poder desplazarse, elaboran su propio alimento y tienen que adaptarse al ambiente en el que viven, por lo que están muy especializadas; de tal manera que si cambia de manera importante las condiciones ambientales a las que están adaptadas, lo más probable es que mueran.

Esto implica que cada planta vivirá mejor en su ambiente habitual y que si queremos cultivarla en otro ambiente tendremos que imitar su ambiente natural.

Los elementos de la vida.

Como ya intuyeron en la antigüedad, la tierra, el aire, el fuego y el agua son los elementos básicos donde se contiene la vida. En estos cuatro elementos se contiene lo que necesitan las plantas para vivir

fotosíntesis en las hojas
Las plantas obtienen los elementos necesarios para fabricar su alimento del medio que les rodea, del aire y del agua obtienen el hidrógeno, el oxígeno y el carbono; el resto de elementos lo obtienen del terreno en el que están situados, siendo el nitrógeno, el fósforo y el potasio los elementos que más consume y por lo tanto los que más necesitan reponerse. El sol es imprescindible para realizar la fotosíntesis por la que fabrican la glucosa necesaria para la respiración celular.

Fotosíntesis.

Para realizar la fotosíntesis las plantas tienen que recoger dióxido de carbono del aire y de su propia respiración y agua del suelo y la atmósfera, y con la acción de la luz solar se produce una reacción química que produce hidratos de carbonooxígeno y energía.

La fotosíntesis se realiza sobre todo en las hojas y tallos verdes, utilizando la clorofila que se localiza en los cloroplastos de la célula vegetal.

Estomas en el envés.

 Respiración.

 Mediante la respiración celular, las plantas utilizan los hidratos de carbono  fabricados en la fotosíntesis y el oxígeno del aire para fabricar la energía necesaria, obteniendo además dióxido de carbono y agua. El intercambio de gases entre la planta y el medio se produce en los estomas y lenticelas, situados en el envés de las hojas, el tallo y las raíces.

La respiración se produce en todas las partes de la planta.


Otras funciones.

Para la realización de las restantes funciones vitales (crecimiento, caída y reposición de hojas, floración, fructificación) en las plantas intervienen diversos elementos químicos que constituyen los nutrientes esenciales.

Además de los ya mencionados carbono ( C ), hidrógeno (H) y oxígeno (O) para la fotosíntesis y la respiración que obtiene del aire y el agua, necesita para el resto de funciones vitales gran cantidad de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K); en menor medida, calcio (Ca), Azufre (S) y magnesio (Mg); y aún en menor cantidad, hierro (Fe), manganeso (Mn), cobre (Cu), zinc (Zn), boro (B), molibdeno (Mo), cobalto (Co) y cloro (Cl); todos estos elementos los obtiene de la tierra.

Conocer estos mecanismos nos va a servir para saber cómo debemos cuidar nuestras plantas.

Los procesos vitales de las plantas tienen una periodicidad ajustada al ciclo climático del lugar. En las zonas templadas, donde se suceden las estaciones, la actividad vital es muy elevada en primavera y verano (desarrollo de hojas, floración, fructificación) y mucho menor en otoño e invierno; esos momentos de reposo de las plantas son los que deberemos aprovechar para los cambios que queramos hacer (poda, trasplante, …)

Tierra.

La planta se inserta en la tierra a través de la raíz, que tiene una estructura adecuada para que la planta se mantenga anclada y poder absorber lo que necesita.

Nutrientes.

De los nutrientes mencionados, los que consume en mayor cantidad son el nitrógeno, el fósforo y el potasio los que se agotan y por lo tanto deben reponerse. El resto de nutrientes no suele ser necesario reponerlos porque la planta no suele agotar los que de manera natural existen en la tierra.

Por lo tanto, cuando cultivamos las plantas en el terreno, ya sea jardín o huerto, o si cultivamos en maceta o jardinera, debemos regenerar la tierra mediante los abonos.

Tipos de tierras.

El terreno por su composición y estructura puede ser:

sustrato universal

Arcillosas: retienen bastante el agua, son pesadas y se apelmazan con facilidad, se endurecen y compactan.

Arenosas y pedregosas: retienen muy poco el agua.

Calizos: se erosionan y disgregan con facilidad, retienen poco el agua.

Humíferos: contienen abundante materia orgánica, retienen bien el agua sin inundarse y mantienen una buena temperatura.

Mediante un sencillo experimento podemos observar el grado de retención del agua en nuestro terreno. Cortamos en una botella de plástico un tercio de la parte superior, la giramos y encajamos en la parte inferior, rellenamos con la tierra el embudo que se nos ha formado y vamos vertiendo agua, observando cómo se va filtrando a la parte inferior de la botella.

También podemos medir el pH del suelo que va a determinar la facilidad que va a tener la planta para poder absorber los nutrientes del suelo.

medir el pH del suelo

Las tierras tienen diversas características, su composición (arcillas, calizas, areniscas, humus), su pH (ácido o básico), que nos indican su cualidad para cultivar las plantas. Según la característica del terreno debemos intervenir para corregir esas características; es lo que se llama enmiendas, se aportan elementos para mejorar la capacidad de la tierra para cultivar plantas.

El que un terreno tenga una característica u otra va a determinar el que la planta absorba mejor o peor los nutrientes que necesita, no es suficiente con que los elementos estén en el terreno, sino que la planta pueda asimilarlos.

Si vamos a cultivar en maceta o jardinera utilizaremos un sustrato universal que podemos comprar en cualquier establecimiento.

Abonado.

No todos los sustratos tienen la misma calidad, pero lo habitual es que tengan la estructura y los nutrientes necesarios para mantener una planta; pero no tienen nutrientes para toda la vida, lo habitual es que sea suficiente para tener la planta bien durante dos o tres meses, a partir de ese tiempo lo más normal es que sea necesario que tengamos que abonar la planta cada cierto tiempo (indicado en las recomendaciones del abono utilizado).  Otra forma de recuperar los nutrientes será ir renovando la tierra de la maceta.

Si cultivamos en el terreno, tendremos mayor reserva de nutrientes y lo más habitual es abonar un par de veces al año, antes de la siembra y antes de la mayor etapa de desarrollo de la planta.

Si necesitamos corregir el pH de la tierra porque nuestro terreno es ácido, se utilizan diversos compuestos de cal, (la ceniza también eleva el pH); y si es alcalino o básico, compuestos de azufre o hierro.

Agua.

riego con programador
Además de los nutrientes las plantas necesitan absorber agua por las raíces, aunque también puede absorber humedad por la parte aérea.

 El agua debe ser la necesaria para mantener la proporción de agua de la estructura vegetal  y para la realización de los diversos procesos vitales; pero en la tierra no debe ocupar todos los espacios que rodean las raíces permanentemente, ya que las raíces necesitan absorber oxígeno de la tierra.

riego por microaspersión
Riego.

La combinación de estas circunstancias son las que van a determinar una de las preguntas más habituales de los que adquieren una planta, ¿cada cuánto tiempo hay que regarla?

La respuesta es imposible, depende de la estructura de la tierra (filtra mucho o poco el agua), y de la evaporación (exposición de la planta al sol, temperatura y humedad ambiental).

Aire.

Del aire la planta va a captar dióxido de carbono y oxígeno para los procesos de fotosíntesis y respiración que hemos visto.

experimento del oxígeno
Temperatura y humedad relativa.

Las principales características que vamos a encontrar en el aire donde se encuentran nuestras plantas es la temperatura y la humedad relativa. Son dos valores que debemos de tener en cuenta para decidir el tipo de plantas que podemos cultivar. 

En el envés de las hojas y las zonas verdes del tallo se encuentran los estomas y en toda la planta las lenticelas que se encargan del intercambio de gases para la fotosíntesis y la respiración. A través de ellos también se regula el vapor de agua.

En el envés de la hoja se produce mayor evaporación, por eso no quedan expuestos al sol directo. Las plantas que están expuestas a muchas horas de sol y altas temperaturas tienen mecanismos propios para evitar la excesiva evaporación (espinas, cierre de estomas, …)

circula el aire entre las ramas

El aire debe circular fácilmente por todas las zonas de la planta, por lo que deberemos eliminar hojas y ramas que impidan la oxigenación de la planta.

Las raíces de las plantas también necesitan respirar, absorber oxígeno, por lo que la tierra donde se encuentra no debe estar aplastada, sino ahuecada para que pueda tener reservas de oxígeno; las lombrices y otros animales que remueven el suelo realizan una función imprescindible de oxigenación de la tierra.

Fuego.

El fuego de los presocráticos griegos está representado por el sol, la luz solar. 

la luz solar y la floración
La luz solar tiene una doble composición, ondas y fotones. La diferente longitud de onda da lugar a los colores en la luz visible, además están los infrarrojos y ultravioleta en la parte no visible de las ondas de la luz solar.

En nuestra zona geográfica, con el paso de las estaciones, va cambiando tanto el tiempo de luz solar como su composición, esto actúa de manera directa en el desarrollo de las plantas.

Las plantas disponen de unos órganos fotorreguladores que controlan la cantidad y calidad de luz y el tiempo en que lo reciben. Al conocer el tiempo e intensidad de luz, adaptan sus funciones a esas circunstancias.

Cuando reciben poca luz, se alargan los tallos o se inclinan en busca de los rayos solares.

Las plantas de hoja caduca reducen al máximo la actividad durante el invierno, por lo que sus necesidades de luz son muy bajas, en consonancia con la luz natural de su entorno.

Las plantas tropicales (muy utilizadas como plantas de interior) viven a la sombra de los grandes árboles tropicales, por lo que no están adaptadas a recibir directamente la luz del sol.